5 respuestas

El Ilusionista, o el encanto de lo oculto

Esta película me tiene dividido. Por una parte, todo el diseño de producción, la fotografía, la banda sonora, los actores... todo es estéticamente perfecto, encaja al milímetro y ofrece un conjunto sólido y sin fisuras. Por otra parte, el guión tiene lagunas donde no debería tenerlas, y la resolución de la película es demasiado obvia para mi gusto. Pero pasemos a los detalles, dónde siempre se encuentra el interés de cualquier historia.

El Ilusionista, con Edward Norton, Paul Giamatti y Jessica Biel, es la nueva película de los productores de la no menos buena Entre Copas, en la que un misterioso ilusionista se enfrenta a todo el poder de la Austria imperial del principio de siglo XX a causa del amor que siente por una aristócrata.

Así, somos transportados a la Viena imperial, de los palacios, la corte, el esplendor de los inicios de siglo. Y cuando digo que somos transportados a Viena, no lo digo metafóricamente; los decorados, el vestuario, la luz... todo es perfecto, la película tiene una textura magnífica, desde la luz difuminada de los atardeceres, hasta los tonos de todo lo que aparece en pantalla, que recuerdan a las fotografías de época -me apropio tu comentario Aida, espero que no te importe-, hasta los márgenes más oscuros de los encuadres, pasando por las transiciones entre escenas, dónde incluso se usa un fundido a negro en círculo como si de una película de cine mudo se tratase.

Las interpretaciones no desmerecen en absoluto el escenario; aunque es discutible que su personaje sea el protagonista, dado el peso del personaje de Paul Giamatti en todo el metraje, Edward Norton está impresionante como Eisenheim.

Norton le imprime una clase y un misterio al ilusionista que realza el misterio de toda la magia que realiza, en efecto, la severidad con que se comporta cuando el personaje actúa en su teatro le da una cualidad que no se puede definir como menos que mágica, incorpórea, como si el mago fuese una aparición que tuviese a su completa merced a todos los espectadores. Por contraste, cuando el personaje de Norton no está en los escenarios se revela como el hijo de ebanista que es, un hombre sencillo pero inteligente, sincero, de mirada penetrante.

Como contrapunto al ilusionista encontramos tanto al inspector en jefe Uhl, interpretado por Paul Giamatti, como al príncipe Leopoldo de Austria, interpretado por Rufus Sewell, los heraldos de la razón en este conflicto entre magia y lógica. Paul Giamatti está también soberbio en su papel de hombre humilde venido a más al convertirse en un allegado del poder, encarnado por el maquiavélico Príncipe Leopoldo, quizás un tanto sobreactuado por Rufus Sewell. Giamatti se luce en el papel del inspector de policía de Viena, cómplice del príncipe en una trama de finalidades dudosas; un inspector sumiso, realista y un tanto cínico, que evoluciona a lo largo de la película y asume su responsabilidad de representante de la justicia y deja de lado su cinismo para dejarse llevar por el embrujo del mago. Es quizás, el triumfo del hombre corriente sobre la magia y el poder, la demostración de que la lógica y la moral quizás aún sirvan de algo en el mundo.

La trama de la película nos lleva desde un inicio un tanto abrupto, in media res, a la infancia del mago, su romance con la aristócrata interpretada -con poca fortuna- por Jessica Biel y su posterior separación, la llegada a Viena de Eisenheim y su reencuentro con la duquesa. Más allá de esto, el conflicto entre la mente calculadora del príncipe y las artes del mago conduce la trama hasta un final que crece minuto a minuto, y acaba de forma contundente y expeditiva. Lo único que falla en la película son los últimos quince minutos... los buenos magos nunca explican sus trucos, y el público tampoco es tonto y cuando va a ver una película sobre magos prefiere conjeturar sobre como ha pasado todo que ser llevado de la mano a través de una explicación.

Aún así, recomiendo mucho El Ilusionista. A nivel estético es poco menos que perfecta, contenida pero exacta, y aunque la resolución sea un poco simple, eso no desmerece en absoluto el conjunto de la película.

3 respuestas

Sympathy for Mr. Vengeance, o el peso de la realidad


Bueno, dije que colgaría hoy esta entrada ¡y parece que voy a cumplir! vamos allá.

Sympathy for Mr. Vengeance es la primera de las películas de la Trilogía de la Venganza de Park Chan-Wook, la que le permitiría plantear toda la trilogía como algo descarnado pero profundamente poético. Es una película realista, con planos compuestos de una forma algo menos cuidada que los de otras de sus películas; realista en cuanto al peso del azar en la trama, realista en cuanto a la profundidad de la desesperación de los protagonistas cuando sus planes se tuercen, y realista en cuanto a lo aparentemente normal de la incomunicación entre los personajes.

Todos los que intervienen en la trama, ya sea por motivos físicos -el sordomudo-, intelectuales -su novia-, o emocionales -el padre de la niña-, son seres incomunicados, que huyen hacia adelante, sin más meta que dejar atrás sus problemas. Los silencios, las miradas, lo que se debería haber hecho o dicho, marcan la historia.

Resulta difícil comentar la trama sin desvelarla, Sympathy for Mr. Vengeance está llena de giros argumentales inesperados y aparentemente vacíos de motivo, en una trama trepidante y que lleva la tensión a límites insospechados desde el principio de la película a su fin.

El protagonista, Ryu, un sordomudo que vive con su hermana enferma de los riñones, está firmemente determinado en conseguir una cura para su hermana, y poco menos que se desvive por ella. Trabaja en una fundición afanosamente, pero dificultades económicas llevan al propietario de la fundición a cambiar eso...

Así, la hermana del protagonista debe abandonar el hospital en el que está ingresada, y ante la imposibilidad de obtener cuidados adecuados para ella, Ryu recurre a una mafia de transplante de órganos, y decide con su novia -una militante de un grupo pseudoterrorista de izquierdas que hace aún más absurdo el conjunto- cometer un secuestro para financiar la operación. Sí. Todo se tuerce.

La trama desciende a una espiral de violencia enloquecida, venganza descabellada y desesperación. Sympathy for Mr. Vengeance no es una película amable, en cuanto a que siguiendo la vena del realismo que es su seña de identidad, aquí no hay redención o resolución del conflicto posible, todo sale de la nada y vuelve a la nada, con los protagonistas sujetos -o víctimas- del más despiadado azar. Es quizás una película un poco de historias cruzadas, al estilo de los filmes de Tarantino o Snatch de Guy Ritchie, pero mucho menos alegre, con un sentido de la fatalidad casi palpable. Cada protagonista tira del nudo hacia la dirección de sus propios fines, y eso sólo consigue romperlo.

Puede que sea la película más negra de la trilogía, con muy poco de ese realismo mágico y un poco humoroso parecido al de películas como Delicatessen, tan marcado en las otras dos películas de la trilogía. Aún así, es la primera visión sobre la venganza que nos ofrece el director coreano, y es una película profundamente impactante y perturbadora.

En breve, nos encontraremos aquí para hablar de Old Boy, la segunda y más conocida película de la trilogía.

1 respuestas

Park Chan-Wook, o la Venganza en tres actos


Antes que nada, disculpas por no escribir nada en más de dos semanas. Dudo mucho que alguien haya estado refrescando frenéticamente la página en su navegador esperando ansioso/a un nuevo post, pero aún así, me disculpo. Soy un vago, y a parte, voy bastante cargado de trabajo últimamente.

Aprovechando este puente, tengo la intención de escribir una pequeña serie de posts sobre las tres películas puede que no más emblemáticas - quizás esa sería Joint Security Area, que es la que le hizo famoso-, pero sí más personales, de Park Chan-Wook. Me refiero a Sympathy for Mr. Vengeance (2002), Old Boy (2003) y Sympathy for Lady Vengeance (2005).

Después de tener un éxito arrollador con "Joint Security Area", un thriller ambientado en la zona desmilitarizada entre las dos Coreas, a Park Chan-Wook se le dio carta blanca para elaborar el filme que prefiriera, y este decidió tirar la comercialidad por la borda.

El resultado fue Sympathy for Mr. Vengeance, la que sería la primera de una trilogía de películas que versa sobre la venganza, sus motivos, su planificación, y sobre todo, su alto coste para todos los implicados. La trilogía no sólo evoluciona a nivel temático, sino que aunque mantenga algunos elementos comunes a lo largo de las tres películas -esos planos fijos y esos silencios devastadores- también progresa a nivel estilístico.

Así, a nivel argumental las tres películas de la trilogía son sobretodo un estudio de las emociones, de la forma en que el comportamiento humano se deforma y se retuerce bajo la adversidad, y últimamente de las relaciones de amor y despecho; se puede ver que la formación del director, licenciado en Filosofía, le permite evitar los sitios comunes del cine y crear algo completamente nuevo y extremadamente visceral, películas que realmente golpean y dejan huella en su espectador.

En el plano de la forma más que ahondar, se cambia. Así como la primera película de la trilogía es descarnadamente realista, con todo el absurdo que eso conlleva; la segunda ya añade momentos un tanto surrealistas, con escenas más simbólicas que otra cosa y un elemento musical muy importante; y en la tercera nos encontramos, desde los créditos iniciales hasta la escena final, con un mimo a la estética de toda la película que estaba completamente ausente en el inicio de la serie.

Así, las tres películas se mueven entre el humor -bastante negro aunque tierno, como en las primeras películas de Jean-Pierre Jeaunet-, el drama y la violencia más descarnada, con alguna escena de acción en la segunda película -aunque el elemento de acción es puramente anecdótico y sirve mayormente para mostrar cuanto ha cambiado el protagonista-.

Chan-Wook no usa prácticamente las elipsis, y nos lleva de la mano a través de las tragedias y las alegrías de los protagonistas... y aunque estemos andando con la sangre hasta los tobillos no nos suelta.

Os emplazo mañana (si no es que me columpio como suelo hacer) a leer el post sobre Sympathy for Mr. Vengeance. Si con este primer post ya he conseguido intrigaros, podéis encontrar fácilmente Old Boy, la segunda película de la trilogía, en DVD; ganó multitud de premios y estará presente en cualquier tienda o videoclub que esté mínimamente surtido de cine oriental. Para las otras dos... bueno, siempre nos quedará internet.

PS: sí, es cine rarito, que no está licenciado en España, y que se tiene que ver con subtítulos. Ya dije en mi perfil que me gusta este tipo de películas... así que ¡El que avisa no es traidor! Creedme, valen mucho la pena.

1 respuestas

La Órden del Fénix, o porqué la saga de Harry Potter debería empezar en el tercer libro.

¡Bien bien, ya llevo cinco de seis! Ahora mismo ya estoy atacando el sexto, Harry Potter y el misterio del príncipe -viva la traducción libre. ¿No era más fácil titularlo "Harry Potter y el Príncipe Mestizo"? Es que nos pasamos de políticamente correctos.-, y me saco el sombrero ante J.K. Rowling.

Creo que ya lo he dicho antes, pero como aunque mi blog lo leen siempre los mismos, pero no todos desde el principio, me voy a repetir, con su permiso; el primer y el segundo libro son chiquilladas.

No tengo nada en contra de la literatura juvenil, pero los dos primeros libros son argumentalmente muy simples. Por contra, del tercero en adelante la calidad del argumento, los diálogos y la evolución de los personajes ganan enteros. Muchos dirán que si merece la pena leer un "prefacio" de cuatrocientas páginas para llegar a la parte interesante... pero bueno, si a Tolkien le soportamos que nos explicara las costumbres referentes a la hierba para pipa de los hobbits, a Rowling se le perdona que nos haga leer dos cuentos antes de llegar al primer libro.

Racismo, odios familiares, prejuicios, politiqueo, profecías, asesinatos, risas megalomaníacas, seres que se alimentan de la esperanza humana... del tercer libro en adelante la trama se enriquece, se matizan los personajes -el flashback a el peor recuerdo de Snape en el quinto libro es memorable- , se les da esperanzas y miedos -la escena del boggart de Molly Weasley en el quinto libro de nuevo; un pasaje genial que mal que me pese, no estará en la película-, y se quita de debajo de los trapecistas la red... Caperucita salió por la puerta de atrás hace un rato, y más de un personaje muere, y no todos son secundarios.

Espero terminar pronto el sexto para poder empezar a tener conversaciones de freak sobre otra serie de libros más sin miedo a que me destrocen el final... Luego sólo me quedarán las películas, sólo he visto la primera, que como íbamos diciendo, es muy inocente para mi gusto, pero acaba de salir el trailer de la quinta y promete... -ya oigo los gritos... "¡youtube, youtube!"-

¡Explosiones! ¡Hormonas revolucionadas -más en la película que en el libro, me apuesto lo que queráis-!¡Más explosiones!¡Y Helena Bonham Carter como Bellatrix Lestrange! *risa demente*

P.S.: sí, he puesto un screener de un mísero teaser. Soy el colmo de la ruindad y la vileza, por no decir del cutrerío.

2 respuestas

Belleza engañosa

Puede que este post parezca corto en comparación con los otros, pero el tema es suficientemente preocupante para que no sea una frivolidad.

Aún cuando la publicidad siempre es una forma de comunicación con objetivos, y por tanto, con intención de manipular al que la recibe -mis amigos de publicidad me van a odiar por haber dicho esto-, hemos llegado a un punto en que aunque suene tópico, las caras que aparecen en la publicidad no es que parezcan irrealmente bellas, es que son una pura farsa.

Este anuncio, que yo sepa, no se ha emitido aquí, e ilustra perfectamente a lo que me refiero:



Creo que visto esto, poco más hay que decir... yo me sigo manteniendo en mi creencia que el estereotipo femenino (y masculino, ya puestos, que la grandiosa mayoría no tenemos tiempo de estar cuatro horas diarias en el gimnasio para tener unos abdominales en los que se pueda rallar queso) de belleza actual no es más que un engañabobos para hacer que las mujeres se sientan culpables por ser de carne y hueso y se dejen un dineral en cosméticos.

Cuando las clínicas de estética salen a bolsa es que algo va mal, por no decir que es perverso y retorcido.

Post Scriptum: no, este post no es para justificar mi fealdad haciéndome el profundo. Lo juro. Bueno, vale, un poco sí...
Post Scriptum dos: vivan las gafas, las mujeres con curvas pero sobretodo con cabeza, y la gente "rara" que no se avergüenza de serlo.

2 respuestas

Scoop ! O el notición.

"Scoop" es un término periodístico usado para definir someramente una noticia bomba, una primicia, y en general, cualquier hecho noticioso inesperado e importante.

Así, la última película de Woody Allen nos aporta varias noticias:

  • Woody Allen sigue siendo un maestro de la comedia.
  • Scarlett Johansson no está hecha de plástico.
  • Hugh Jackman no necesita garras de adamantium y un peinado ridículo para salir en una película.

Y un sinfín más que veremos después del trailer -¡Sí, es el vídeo youtube de rigor, yay!- :
Esta película, sinceramente, me encantó. Pero claro, hay que decir que aunque repita localización -ese Londres en el que nunca llueve ni hay niebla, quiero que Woody Allen me presente a su agente de viajes- y protagonista -Scarlett Johansson, de la que hablaré largo y tendido más tarde, porque me gusta más que a un tonto un lápiz-, quien espere otra Match Point se va a llevar una sopresa puede que no del todo grata.

De entrada, esto no es una tragicomedia o una tragedia en dos actos. En Scoop se ríe, y se ríe de corazón, y sobre todo de cabeza. Habrá quien diga que por el hecho de ser menos seria que Match Point, esta película es "menor", pero el ritmo y la gracia de Scoop son el resultado de una maestría aparte.

El elemento cómico de la película lo aportan tanto Woody Allen, que interpreta a Splendini, un mago americano... digamos que de tres al cuarto, que no duda en aprovechar su habilidad con las cartas para desplumar a varios millonarios en una partida de póker; como Scarlett Johansson, que aquí es Sondra Pransky, la primera de una saga de higienistas dentales que dejó el oficio familiar y entró a estudiar Periodismo. No es que suene delirante, es que lo es.

Entrando de lleno en Scarlett Johansson -sí, eso ha sido un lapsus linguae, lo juro- , hay que ver con que soltura se carga las pintas de Barbie Superstar que le habían colgado en La Isla o el aire a femme fatale que tiene en La Dalia Negra. En Scoop Scarlett Johansson es una chica a la que le pican las lentillas y por eso lleva gafas de montura de alambre dorado, que se viste con lo primero que engancha del armario cada mañana, y que en general es más despistada que aplicada, más inconsciente que calculadora, y más mona que otra cosa. Cogemos el personaje de Scarlett Johansson en Lost in Translation, le quitamos toda la carga de angustia, la tiramos en medio de la alta sociedad londinense y tenemos a Sondra Pransky, o Jade Spence, como la queramos llamar.

Woody Allen, como no podía ser de otra manera, interpreta a un personaje con el humor y los gags típicos de los que lleva interpretando en sus películas. Lo interesante de su personaje es que introduce el elemento fantástico en la trama... fantasmas de periodistas que vuelven de la barca de la Muerte para dar primicias, apariciones de la Muerte misma, y toda suerte de trucos "neumotécnicos", como dice él mismo.

Hugh Jackman les encantará a las espectadoras, más que nada porque hace de galán multimillonario y tiene un físico que ya me gustaría para mí mismo, que uno escribe con esmero pero no es muy guapo, que le vamos a hacer. Pero aún así, aunque el personaje que interpreta no es un prodigio de profundidad, es que él lo convierte en un pedazo de madera con pelo. Está soso. Está plano. O es realmente tan cabezahueca como parece o es que le pagaban por horas y no por escena bien interpretada. Se mueve menos que Don Pimpón en una cama de velcro. Mal. Para una vez que le dan un papel en una película menos freak de lo que suele hacer, y mete la pata de esta manera...

En fin, Scoop es una comedia para ir a verla con ganas de reír, con un cubo de palomitas, y si a uno le gusta Scarlett Johansson tanto como a mí, con un babero. Y no defrauda en lo que ofrece: una hora y media de entretenimiento de calidad e inteligente. Una comedia de Woody Allen desde los créditos en blanco y negro, hasta la banda sonora clásica, pasando por las bromas sobre la religión del protagonista. Que Ustedes la disfruten.

3 respuestas

Metal progresivo, o lo que pasa cuando le das a un "jebi" demasiado ácido.

Los Stream of Passion son un grupo de música cuando menos atípico. Aunque claro, cuando se junta un grupo con componentes de medio mundo es comprensible. El bajista, el batería y uno de los guitarras de Holanda, la cantante -sí, en los grupos de metal no sólo cantan tíos con voz de cazalla del Lidl- y el teclista de México y para rematar, la guitarra solista de Suecia.

Luego te dicen que el guitarra holandés toca más de cinco instrumentos distintos, compone, y dirige su propio estudio. Y que produce óperas-rock.

Lo primero que piensas es "Vale, esto ya es demasiado, no puede sonar bien, y seguro que es otra modernez." Pero como la recomendación te ha llegado de un amigo que tiene un gusto musical que ya te gustaría para tí mismo, te vas al enlace de Youtube que te ha enviado y le das al play (aviso, la intro de la canción es larguita, hasta el minuto más o menos no empieza la melodía):



"¡Espera! ¡Pero si es como Within Temptation pero bien hecho! ¡Y qué solo! ¡Y que bue-- Que voz tiene la cantante!"

Bromas a parte, Stream of Passion es un grupo sólido, y aunque un par de las canciones de su disco de debut -"Embrace the Storm"- cojean un poco, o en mi opinión resultan demasiado poco comerciales (por no decir más raras que un político honesto), el disco es muy, pero que muy bueno, y sobretodo rompe con los sambenitos que se le cuelgan al metal como género -que si es ruidoso, que si no tiene melodía, que si los tejanos ceñidos no me quedan bien y se me ha acabado la laca-, cosa que resulta muy agradable de ver.

Desafortunadamente, esta música no tiene la distribución, o la publicidad que mereciera. Así que aprovecho para recomendar a todos los que me lean que escuchen algo de este grupo, o que por lo menos lo intenten. ¿Por favor?

2 respuestas

Vive le consumisme

¡Ya los tengo todos!

Esta tarde llegaron a la librería de mi pueblo -Àgora, una maravilla de librería llevada por dos maravillas de libreras- los tomos de Harry Potter que me faltaban.

Sí, ya lo sé, "a buenas horas mangas verdes, con la de tiempo que hace que salieron los libros de Harry Potter y todavía no te los habías leído, patán que eres un patán", pero es que uno es un poco lento para según que cosas y muy cabezón para según que otras.

Empecé a leerlos hará cosa de un mes, y ahora mismo estoy en la tercera parte, "El prisionero de Azkaban", que según lo que me han contado es donde empieza a tener chicha la serie. La verdad es que los dos primeros libros son muy monos, pero es que si no hay sangre, intriga, traición e higadillos que me salpiquen a mí me cuesta entrar en una serie.

Comprenderéis que pasar de leer "Juego de Tronos" -sobre esta saga haré un post algún día también- a "Harry Potter y la cámara secreta" fue como pasar de una maratón de Hitchcock a una reposición de los Teletubbies, pero aún así me está gustando el ambiente en general y los secundarios de la historia. En particular, me gusta mucho la aproximación casi cotidiana de la serie a todo el bestiario mágico y la cantidad de leyendas populares a las que hace referencia. También hay que decir que está escrita con mucho sentido del ritmo, y que las tramas y relaciones entre personajes que sólo se adivinan en los dos primeros libros te empujan a continuar adelante...

Y pensar que estoy leyendo estos libros porque con pelo largo me parezco a Snape y me pica la curiosidad... ¡resultará que incluso son buenos!

Por cierto, aunque alguien perdiera el juicio y me dijese que me parezco a Leonardo di Caprio -que como no sea en cierto orificio corporal no sé en qué me le puedo parecer- NO, repito, NO pienso ver Titanic. Por ahí no paso.

Post Scriptum: Sí, la foto es basura, pero la cámara de mi teléfono no da para más, y mi bolsillo no da para una cámara digital, así que lo siento, pero cuando uno es un poco lumpen pasan estas cosas.

1 respuestas

Desde el exilio - Last Exile


Es muy probable que este anime no os suene de nada. En tal caso os envidio, porque todavía lo podéis descubrir y quedar maravillados. Es poco menos que el mejor anime que yo haya visto... y como freak de pro a pesar de las opiniones de algunas, he visto unos cuantos. Last Exile se centra en las aventuras (y desventuras, por supuesto) de un joven piloto de aeronaves que, sin la menor intención, va a parar a la palestra de una guerra entre dos naciones por la supremacía tanto sobre el territorio, como sobre los medios de transporte que lo dominan.

Nota para los escépticos y los que creen que los dibujos animados son sólo para críos: si Cannes, Frankfurt o los Oscars premian a la animación japonesa no es sólo porque los muñequitos de los Pokémon se vendan como churros. La animación japonesa produce auténticas maravillas ambientadas desde en mundos de fantasía medieval, hasta en mundos en una particular revolución industrial, como el caso que nos ocupa.

Corolario a la nota anterior: por mucho que me guste, la Ley de Sturgeon -que se aplica al cine, la literatura, o la música- también se aplica al anime: el noventa por ciento de los animes son una mierda. Aún así, el otro diez por ciento vale mucho la pena.

No hay nada que no sea impecable en Last Exile... desde la cuidadísima ambientación, hasta el diseño de personajes de Range Murata -que es uno de los dibujantes japoneses con más personalidad en su estilo del panorama actual; no esperéis melenas lilas y ojos saltones, que de eso aquí no hay-, pasando por la preciosa banda sonora, y sin olvidar el elaborado, aunque siempre tenso e interesante, guión.

Sin más, mi recomendación sincera. Esta serie puede encontrarse en DVD ahora mismo en nuestro mercado, pero para los libertarios, siempre la podéis obtener de los canales de distribución habituales... aunque la serie es algo añeja ya y dudo que encontréis torrents flotando por ahí. De todos modos, para encontrarla siempre podéis usar el mejor invento de la humanidad desde el chocolate soluble.

Post Scriptum: sí, me encanta poner vídeos de youtube en mis posts. Soy guay porque me molo, hala.

1 respuestas

Perdidos en el laberinto


Como se puede comprobar por el título de este post y por el trailer que lo acompaña, no se me da demasiado bien hacerme el misterioso. Y si no que se lo pregunten a las chicas que han salido conmigo. En fin, centrémonos. Ayer fui a ver El Laberinto del Fauno de Guillermo del Toro, con una mente abierta y sin prejuicios... (por cierto, no pretendo spoilearle la película a nadie, pero hablar de una película sin spoilearla es tan complicado y laborioso como hablar del agua sin decir que moja, o sea que estáis avisados)

Versión corta: es una buena película, aunque renquea por algunos sitios.

Versión larga: El laberinto es quizás el símbolo por excelencia de la mente humana . Es algo complicado, retorcido, lleno de recovecos desconocidos, oscuro, y que encierra verdades y mentiras que quizás ni tan siquiera se sabía que estaban allí... hasta que alguien se dio de bruces con ellas. La película que nos ocupa hace honor al laberinto de su título, y es una mirada dentro del laberinto de la mente, concretamente de la mente infantil y su manera de enfrentarse a su entorno.

Hasta aquí todo bien, pero ahora viene cuando lo que hay en el centro del laberinto te devuelve la mirada y pegas un respingo.

El laberinto del fauno es un cuento de hadas, pero no por eso tiene que ser bonita. La película tiene un diseño de producción impecable (y la estética de las ruinas y las criaturas de la película le recordará a más de uno a la versión de Del Toro de Hellboy o las viñetas de Mike Mignola), pero eso no significa que sea bonita. Sólo hay una manera de ser perfecto, pero para ser creativo de verdad uno tiene que ser imperfecto y a veces acariciar lo grotesco.

En este laberinto hay sangre, los bosques están podridos, las noches son frías y siempre llueve... pero eso no le resta magia al conjunto, que tiene un ligero toque de irrealidad que resulta muy adecuado. La contraposición de sonidos y colores entre el molino donde se acuartelan los fascistas y los ambientes del bosque donde andan las hadas está conseguida y los dos ambientes son fácilmente identificables por el espectador. No a todos les gustará la ambientación de la película, pero está bien conseguida.

Por otra parte, la compenetración entre las dos tramas de la película (la confrontación entre maquis y fascistas y toda la trama faérica) es algo irregular, y hay partes del metraje en que se pierde un poco. Es más, en la parte central del relato quizás se pierde mucho de vista la parte mágica de la película durante unos buenos veinte o veinticinco minutos, y se echan muy en falta las apariciones del fauno y sus allegados. Quizás la versión en DVD nos regale alguna escena en este tramo, la película exhibida en cines no es excesivamente larga, dura una hora y media -Santa IMDB que está en internet confirma que son 112 minutos-.

Los actores están impecables en sus personajes -bueno, Ariadna Gil aquí no construye un papel la mitad de bueno que el de Alatriste, pero su personaje tampoco da para mucho- en la mayoría de los casos, pero estos personajes son algo carentes de vida. Los personajes caen en lugares comunes o no se desarrollan tanto como sería necesario.

Así, tenemos un capitán del ejército de Franco que es poco menos que un monstruo, que se intuye que tuvo una relación problemática con su padre... del que no sabemos nada porque esta parte no se elabora prácticamente nada. También tenemos a una viuda desengañada de la vida y de su magia... que no sabemos como se volvió así porque la mitad de la película la pasa sedada. En esta línea tenemos al doctor de pueblo que es bueno, liberal, y un hombre razonable... como todos los miembros de su profesión en las películas ambientadas en la posguerra civil. Para acabar de aliñar el conjunto, tenemos a una protagonista que claro, es comprensible que resulte reservada con los adultos que la rodean, pero sólo actúa en las escenas en que está con las hadas...

Resumiendo, no son los peores seis euros con treinta que he gastado en el cine (ese lugarcito especial en mi corazón se lo guardo a Spawn, que es el bodrio más infame que he tenido el infortunio de tragarme en pantalla grande), pero Guillermo del Toro no se va a ganar el Oscar... ni falta que le hace, sus fans ya saben quienes son... y a los que no son sus fans les provoca sentimientos encontrados ;)

4 respuestas

Las primeras gotas

¡La voz de la lluvia abre sus puertas! Bienvenido incauto lector al que probablemente será uno de los Blogs menos serios, coherentes o regulares que hayas tenido la oportunidad de leer.

Más por hablarle al viento -que como se sabe se lleva las palabras, y por lo tanto es un oyente muy válido- que con intención de crearme una legión de seguidores -mamá siempre decía que engañarse a uno mismo no sirve de nada- espero poder escribir aquí frecuentemente para exponer lo que me choque, para desvariar sobre el último libro que haya leído, o simplemente para compartir información que considere útil. Sin más, sed bienvenidos y bienvenidas.