No hay descanso para los malvados.


Hace ya unos días que estoy disfrutando de dos juegos que, con estilos y planteamientos distintos, han cogido el concepto de juego de rol de acción -o dungeon crawler según la terminología inglesa- y han hecho algo nuevo e interesante con ello: Borderlands y Torchlight.

El género es de sobra conocido, la mayoría de aficionados a los videojuegos hemos probado un Diablo o algún MMO, y los toques de rol -la progresión del personaje, la personalización del mismo- están llegando incluso a los shooters más populares, con lo que no me voy a extender (mucho) sobre el género y sus características.

Sin embargo me gustaría hacer un aparte antes de entrar a hablar sobre los dos juegos que comentaba arriba, y recordar que todo este género se puede ver como una evolución de Rogue, un videojuego creado en 1980 que planteaba una aventura al estilo Dungeons and Dragons, pero con la particularidad que todo lo contenido en la mazmorra e incluso su mapeado eran generados aleatoriamente, dando lugar a una partida distinta cada vez. También hay que destacar que la dificultad del juego era feroz, y que bueno, la interfaz no era precisamente intuitiva o fácil de usar:



El juego fue tal éxito que generó todo un subgénero de roguelikes, que aún se desarrollan en nuestros días, con escenarios que varían desde adaptaciones de El señor de los anillos a recreaciones en texto ASCII del universo Doom. De todo esto, quedémonos con la idea de la creación aleatoria (o procedural, como se ha dado en llamarla) de contenidos, la altísima dificultad, la mecánica de juego de rol, y el pasarse la comodidad de uso por el forro.

Bien, vamos a entrar en materia, Borderlands:



Este juego de Gearbox Software -que hasta ahora se habían dedicado principalmente a las adaptaciones a otras plataformas de videojuegos que van desde Tony Hawk's Pro Skater a Halo- rebosa personalidad por todos los lados:

Empieza con un estilo gráfico propio, que más allá del cel-shading que ya es más o menos corriente hoy, propone un estilo con texturas de cómic y colores vivos que recuerda mucho a Valkyria Chronicles.


Luego añade a esto un sentido del humor y una puesta en escena que está a medio camino entre los westerns de Sergio Leone, las épicas criminales de Guy Ritchie y la saga Mad Max.

Para que no decaiga, diremos que Borderlands está además centrado en el juego cooperativo.

Y para acabar de redondear la idea de lo poco corriente que es este juego, diremos que aunque se trate de un First Person Shooter, usa elementos propios de un juego de rol como los árboles de habilidades, o el equipo de los personajes. Equipo que es generado de forma aleatoria. ¿Crees que tu rifle de francotirador que dispara munición eléctrica está bien? Espérate a que te enseñe mi escopeta que dispara una cortina de gas incendiario y metralla explosiva.

Lo que podría parecer a priori un pastiche de ideas que van cada una en una dirección distinta, resulta en un conjunto cohesionado, con una identidad propia. Borderlands, se podría decir, es un Hellgate: London bien hecho. Además hay que decir que la dificultad está perfectamente ajustada, y que el juego cooperativo es una maravilla. De hecho el juego gana enteros jugándolo con un amigo, ya sea por internet, o en pantalla partida en las versiones de consola. Borderlands toma las bases del roguelike -aleatoriedad, toques de rol y una dificultad ajustada- y les da la vuelta en un shooter frenético.

Y es divertido. Visceral e inmediatamente divertido. En esta época de juegos con sistemas tediosos que lo único que pretenden es alargar el tiempo de juego (te estoy mirando a tí, World of Warcraft), juegos con argumentos pretenciosos que intentan acercarse a títulos como Bioshock o Fallout 3 y no llegan, y demás malas ideas en soporte óptico, Borderlands consigue con su humor, su estética impactante y su sistema de juego (y sus momentos de carnicería maníaca) atraparnos en una espiral de diversión.

No creo que haya ningún jugador mínimamente atraído por los shooters o los juegos de rol que sea capaz de resistirse al encanto de este juego. Hace muchísimo que no me divertía tanto con un título. Y no estoy hablando de que Borderlands haya cambiado mi forma de ver el medio, o de que su argumento me haya hecho reflexionar profundamente sobre la naturaleza de la vida. Borderlands es pura diversión de principio a fin y no se avergüenza de ello. Y espero que tenga el éxito que se merece.

Torchlight es otra visión del roguelike, más tradicional, pero que merece atención de todos modos. Poniéndonos en antecedentes, Torchlight es un juego de rol de acción para un solo jugador para PC, desarrollado por Runic Games, compañía integrada por los fundadores de Blizzard North -estudio que fue disuelto de malas maneras cuando Blizzard fue adquirida por el gigante Vivendi-, que a su vez es el estudio creador de la saga Diablo. En fin, que esta gente saben lo que se hacen.



Cualquiera diría que ahora mismo desarrollar un juego de un solo jugador para PC que además sea de un género tan poco casual como el roguelike es buscar el fracaso. Y se equivocaría. Porque Torchlight no es un juego al uso. Torchlight es la destilación de todo lo que ha hecho grande a la saga Diablo llevado un paso más allá. Runic se han reivindicado como lo maestros del género y han creado un juego que refina lo visto en Diablo hasta extremos insospechados, resolviendo problemas del original como la repetitividad del juego, la mala gestión del inventario, o la poca accesibilidad del juego para los no iniciados en el género.

El juego es, de hecho, un ejercicio de cariño para la comunidad de jugadores de PC. A parte de ser una obra maestra del diseño de juegos, corre en casi cualquier máquina -incluso tiene un modo netbook-, está totalmente abierto a modificaciones por parte de la comunidad de usuarios y tiene un precio irrisorio. Por 20 euros es difícil encontrar un juego de esta calidad. Con todo, es una auténtica maravilla, adictiva, que recompensa al jugador por sus esfuerzos y que a la vez le permite decidir cuanto quiere esforzarse en progresar. La regulación de la dificultad a gusto del jugador es otro gran acierto de Torchlight. No creo que pueda hacer otra cosa que alabar este juego.

En fin, les dejo con la esperanza de que se animen a probar alguno de los dos, y vuelvo a las mazmorras esperando llegar un poco más lejos. No hay descanso para los malvados.

btemplates

2 respuestas:

Denkara dijo...

Al hablar del Torchlight, te has olvidado destacar un detalle importante:
La mascota!!!! Tienes mascota!!
Ya sea un perro o un gato, pero puedes llevar una mascota (que no se muere a las primeras de cambio..), que la puedes cargar con parte de tu inventario, y además, la puedes mandar al pueblo a que te venda los objetos que no quieres, y al rato vuevle con una bolsa de dinero! No veas lo bien adiestrados que están estos chuchos y mininos!

Teniendo en cuenta que te puedes hacer una chica (más o menos jamona), un chico delgadito y un tio que es más bien un armatoste de armario...
Creo que me voy a hacer varios personajes con su mascota en forma de lobo.. digooo.. de perro..xD
De momento ya tengo a Arya con Nymeria, los siguientes serán Jon con Fantasma y Bran con Verano....jejejeje

Bearer_of_the_Yellow_Sign dijo...

El Borderlands ja me lo recomendaste... lo tengo en Xbox360 y acabo de llegar a New Heaven con Mordecai a lvl 24. Un gran juego, si señor.

El Torchlight acabo de descargarlo y ya tengo mi alquimista de lvl 9 con su gato vendedor de cosas que invoca esqueletos y demonios... porque SI, si le das pergaminos al gato, este los usa!! (es más listo de lo que pensábamos xD).

Grandes recomendaciones, recuérdame que te lo agradezca cuando vengas por casa.