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Sympathy for Mr. Vengeance, o el peso de la realidad


Bueno, dije que colgaría hoy esta entrada ¡y parece que voy a cumplir! vamos allá.

Sympathy for Mr. Vengeance es la primera de las películas de la Trilogía de la Venganza de Park Chan-Wook, la que le permitiría plantear toda la trilogía como algo descarnado pero profundamente poético. Es una película realista, con planos compuestos de una forma algo menos cuidada que los de otras de sus películas; realista en cuanto al peso del azar en la trama, realista en cuanto a la profundidad de la desesperación de los protagonistas cuando sus planes se tuercen, y realista en cuanto a lo aparentemente normal de la incomunicación entre los personajes.

Todos los que intervienen en la trama, ya sea por motivos físicos -el sordomudo-, intelectuales -su novia-, o emocionales -el padre de la niña-, son seres incomunicados, que huyen hacia adelante, sin más meta que dejar atrás sus problemas. Los silencios, las miradas, lo que se debería haber hecho o dicho, marcan la historia.

Resulta difícil comentar la trama sin desvelarla, Sympathy for Mr. Vengeance está llena de giros argumentales inesperados y aparentemente vacíos de motivo, en una trama trepidante y que lleva la tensión a límites insospechados desde el principio de la película a su fin.

El protagonista, Ryu, un sordomudo que vive con su hermana enferma de los riñones, está firmemente determinado en conseguir una cura para su hermana, y poco menos que se desvive por ella. Trabaja en una fundición afanosamente, pero dificultades económicas llevan al propietario de la fundición a cambiar eso...

Así, la hermana del protagonista debe abandonar el hospital en el que está ingresada, y ante la imposibilidad de obtener cuidados adecuados para ella, Ryu recurre a una mafia de transplante de órganos, y decide con su novia -una militante de un grupo pseudoterrorista de izquierdas que hace aún más absurdo el conjunto- cometer un secuestro para financiar la operación. Sí. Todo se tuerce.

La trama desciende a una espiral de violencia enloquecida, venganza descabellada y desesperación. Sympathy for Mr. Vengeance no es una película amable, en cuanto a que siguiendo la vena del realismo que es su seña de identidad, aquí no hay redención o resolución del conflicto posible, todo sale de la nada y vuelve a la nada, con los protagonistas sujetos -o víctimas- del más despiadado azar. Es quizás una película un poco de historias cruzadas, al estilo de los filmes de Tarantino o Snatch de Guy Ritchie, pero mucho menos alegre, con un sentido de la fatalidad casi palpable. Cada protagonista tira del nudo hacia la dirección de sus propios fines, y eso sólo consigue romperlo.

Puede que sea la película más negra de la trilogía, con muy poco de ese realismo mágico y un poco humoroso parecido al de películas como Delicatessen, tan marcado en las otras dos películas de la trilogía. Aún así, es la primera visión sobre la venganza que nos ofrece el director coreano, y es una película profundamente impactante y perturbadora.

En breve, nos encontraremos aquí para hablar de Old Boy, la segunda y más conocida película de la trilogía.

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Park Chan-Wook, o la Venganza en tres actos


Antes que nada, disculpas por no escribir nada en más de dos semanas. Dudo mucho que alguien haya estado refrescando frenéticamente la página en su navegador esperando ansioso/a un nuevo post, pero aún así, me disculpo. Soy un vago, y a parte, voy bastante cargado de trabajo últimamente.

Aprovechando este puente, tengo la intención de escribir una pequeña serie de posts sobre las tres películas puede que no más emblemáticas - quizás esa sería Joint Security Area, que es la que le hizo famoso-, pero sí más personales, de Park Chan-Wook. Me refiero a Sympathy for Mr. Vengeance (2002), Old Boy (2003) y Sympathy for Lady Vengeance (2005).

Después de tener un éxito arrollador con "Joint Security Area", un thriller ambientado en la zona desmilitarizada entre las dos Coreas, a Park Chan-Wook se le dio carta blanca para elaborar el filme que prefiriera, y este decidió tirar la comercialidad por la borda.

El resultado fue Sympathy for Mr. Vengeance, la que sería la primera de una trilogía de películas que versa sobre la venganza, sus motivos, su planificación, y sobre todo, su alto coste para todos los implicados. La trilogía no sólo evoluciona a nivel temático, sino que aunque mantenga algunos elementos comunes a lo largo de las tres películas -esos planos fijos y esos silencios devastadores- también progresa a nivel estilístico.

Así, a nivel argumental las tres películas de la trilogía son sobretodo un estudio de las emociones, de la forma en que el comportamiento humano se deforma y se retuerce bajo la adversidad, y últimamente de las relaciones de amor y despecho; se puede ver que la formación del director, licenciado en Filosofía, le permite evitar los sitios comunes del cine y crear algo completamente nuevo y extremadamente visceral, películas que realmente golpean y dejan huella en su espectador.

En el plano de la forma más que ahondar, se cambia. Así como la primera película de la trilogía es descarnadamente realista, con todo el absurdo que eso conlleva; la segunda ya añade momentos un tanto surrealistas, con escenas más simbólicas que otra cosa y un elemento musical muy importante; y en la tercera nos encontramos, desde los créditos iniciales hasta la escena final, con un mimo a la estética de toda la película que estaba completamente ausente en el inicio de la serie.

Así, las tres películas se mueven entre el humor -bastante negro aunque tierno, como en las primeras películas de Jean-Pierre Jeaunet-, el drama y la violencia más descarnada, con alguna escena de acción en la segunda película -aunque el elemento de acción es puramente anecdótico y sirve mayormente para mostrar cuanto ha cambiado el protagonista-.

Chan-Wook no usa prácticamente las elipsis, y nos lleva de la mano a través de las tragedias y las alegrías de los protagonistas... y aunque estemos andando con la sangre hasta los tobillos no nos suelta.

Os emplazo mañana (si no es que me columpio como suelo hacer) a leer el post sobre Sympathy for Mr. Vengeance. Si con este primer post ya he conseguido intrigaros, podéis encontrar fácilmente Old Boy, la segunda película de la trilogía, en DVD; ganó multitud de premios y estará presente en cualquier tienda o videoclub que esté mínimamente surtido de cine oriental. Para las otras dos... bueno, siempre nos quedará internet.

PS: sí, es cine rarito, que no está licenciado en España, y que se tiene que ver con subtítulos. Ya dije en mi perfil que me gusta este tipo de películas... así que ¡El que avisa no es traidor! Creedme, valen mucho la pena.