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Mirar a las cabras


Aquí dejo
este trailer encontrado por casualidad -pero qué casualidad más afortunada- de "The men who stare at goats", basada en el libro del mismo título, con George Clooney, Ewan McGregor, Kevin Spacey, Jeff Bridges y el muy televisivo Chris Bauer. Con estos actores, una dirección que por lo visto en el trailer parece de los Coen, y una historia de no ficción sobre un comando militar americano con supuestos poderes psíquicos, ¿Qué puede fallar? A ver si se convierte en otra comedia semi-indie como "Gracias por fumar" -película que si no han visto les recomiendo de todo corazón. En ella Aaron Eckhart hace un papel sublime interpretando a un portavoz de la industria tabacalera, todo en clave de comedia bastante negra- . Que me den dos DVDs.


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Hilaridad


Entrada breve
para mostrar dos vídeos, uno sobre las peculiaridades de vivir con alguien que padece el Síndrome del Videojuego de Disparar en Primera Persona, y otro sobre las interioridades de la multiplicación del dinero bancario vía intereses de una forma muy peculiar. ¡Que los disfruten!





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El último héroe existencialista


No son palabras mías
. Es como definía a John Dillinger el protagonista de Enemigos Públicos, Johnny Depp, en una reciente entrevista en el suplemento dominical de El Periódico. No necesariamente comparto la definición, pero me parece curiosa. Veamos el trailer:



Enemigos Públicos es la última película dirigida por Michael Mann, que después de Hancock vuelve a un tipo de film más parecido a dos de las mejores películas de su haber, Collateral y Heat. La película resulta más que correcta, con momentos de auténtica intensidad narrativa, y con destellos de un trabajo de cámara en mano que sólo se atrevería a realizar un director ya consagrado -como decíamos con un amigo, "si haces ese zoom y cambio de foco en un plano de cámara en mano, una de dos; si eres Michael Mann eres el maestro, si eres un director novel no tienes ni idea de cine"-, y mantiene una sensación de distancia muy propia de un biopic como el que nos ocupa. Es bastante recomendable y puede que sea uno de los mayores placeres que se puede encontrar en una sala de cine ahora mismo, después del aire acondicionado que nos permite escapar de este calor achicharrante y obras maestras como Up! , que se merece su propio post otro día.

No obstante, uno sale del cine con la impresión de que podría haber visto una película mucho mejor. Más allá de los logros técnicos que pueda tener la película, una de sus mejores señas de identidad es a la vez uno de sus mayores fallos. La distancia mantenida en todo momento con la acción, que nos permite sentirnos observadores de lo que ocurre, a la vez nos impide implicarnos emocionalmente con los personajes, o al menos lo dificulta. No ayuda tampoco a la implicación el hecho de que estemos hablando de un biopic, en el que se tiene poco márgen de maniobra para el lirismo y la épica... si un momento es sórdido o anticlimático, lo es y punto... En mi humilde opinión la realidad no supera siempre a la ficción.

Más allá de estas cuestiones puramente de guión, el otro problema de la película está en los propios actores. Los secundarios son magníficos, y de hecho sus interpretaciones transmiten mucho más que las de los protagonistas.

Depp fue la elección del director para el papel cuando lo rechazó Leonardo DiCaprio, y puedo ver porqué no fue la primera; Depp es un actor con demasiada carga personal por decirlo de una manera... de la misma manera que ocurre con actores de la talla de De Niro, si el actor no es extremadamente cuidadoso lo que el espectador ve es a él, no a su personaje. Uno no puede evitar imaginarse al capitán Jack Sparrow cuando Johnny Depp se pavonea por la oficina del FBI en un momento de la película. Luego ya está el paralelismo que establece Mann entre Depp y Clark Gable en la proyección de Manhattan Melodrama en la película -toma ejercicio de metacine-...

En el extremo diametralmente opuesto de esto se encuentra Christian Bale. Sin llegar a dar la réplica a John Dillinger, Melvin Purvis es poco más que un leal agente de la ley más recto que una regla. En un ejercicio de interpretación totalmente zen, Bale nos vuelve a ofrecer un personaje vacío y carente de emoción o personalidad -excepto en algún momento muy señalado como la escena del interrogatorio del personaje de Marion Cotillard (magnífica en toda la película), o con el conflicto que se insinúa con J. Edgar Hoover-. ¿Dónde está el Bale de El tren de las 3 10 a Yuma o American Psycho? Esperamos encarecidamente que un día de estos cambie de agente y consiga mejores papeles, porque como siga poniendo cara de palo en joyas como Terminator Salvation le van a acabar contratando para hacer un melodrama japonés de esos con protagonistas hieráticos y más sosos que una palada de yeso.

Les dejo con mis valoraciones hechas y disculpándome por la sequía de posts este verano. El calor no invita a la escritura, la verdad. Ah, y ya me he acabado de leer el primer tomo de Millenium. Le sobran unas doscientas páginas de planteamiento, pero a parte de eso está bastante bien. Ale, vuelvan a sorber sus daiquiris en la piscina, no hay nada más que ver aquí.